La historia de La Rioja pasa por el Logroño medieval amurallado y el Logroño de Espartero y Sagasta . Sin embargo , la ciudad ya habÃa sido poblada con anterioridad por los Ãberos , romanos , que la llamaron Juliobriga , los visigodos y los árabes . El rey visigodo Leovigildo ocupó la región en el año 574 y los árabes se asentaron en el año 714 . Logroño obtuvo su Fuero en el año 1095 , bajo el reinado de Alfonso VI de Castilla , aunque fue refrendado por Alfonso VIII en el año 1168 . Con la concesión de este fuero comienza para la localidad un perÃodo de esplendor económico y demográfico , sin embargo en el siglo XIV su época de desarrollo sufre un estancamiento al ser Logroño objeto de conflicto entre Castilla y Navarra . En el año 1460 la ciudad pasa a ser gobernada por los navarros , que se habÃan aliado con los aragoneses para luhar contra la corona castellana . Más tarde pasarÃa a manos de Enrique IV , que la incorporarÃa a Castilla definitivamente . En el año 1572 la ciudad se convirtió en la sede del Tribunal de la Santa Inquisición y en el año 1609 , con la expulsión de los moriscos , volvió a sufrir una grave crisis económica . La industria llegó a Logroño en
el siglo XIX y alcanza uno de sus puntos álgidos en el siglo XX con el desarrollo de la industria vitivinÃcola . Hoy la capital se ofrece como una ciudad moderna y hospitalaria , muy arraigada en los valores de su pasado histórico . La estampa de Logroño entre los dos puentes ha dado la vuelta al turismo internacional .