La Llegada de los Españoles a Perú

En el mes de septiembre de 1532 Francisco Pizarro, junto a Diego de Almagro, Hernando de Luque y 164 hombres funda San Miguel de Piura, la primera ciudad en Perú y desde la que realizan las incursiones a tierras incaicas.
Sorprende la facilidad con la que los conquistadores españoles dominaron a los incas, pero fueron varios factores, entre ellos la fatalidad, los que facilitaron el fin del imperio. Probablemente, a la llegada de los españoles, una epidemia de viruela había acabado con la vida del inca Huayna Capac. Sin embargo, sus hijos Huáscar, con residencia en Cusco y Atahualpa en Quito (en el actual Ecuador), se enfrascaron en una cruenta guerra civil, buscando el dominio del imperio. De este duro enfrentamiento salió victorioso Atahualpa, pero sería derrotado por Pizarro el 16 de noviembre de 1532 en Cajamarca, después de aniquilar a más de dos mil quechuas desconcertados por su presencia y la de los españoles, a quienes identificaban como el dios Viracocha. Otro factor que ayudó a la desarticulación del imperio inca fue la cooperación de algunos pequeños pueblos, como los Chimúes, que veían en los españoles a sus libertadores.
Pizarro entraría en Cusco en el año de 1533, poniendo fin al imperio y nombrando monarca a Manco Inca, hermano de Atahualpa. Los primeros años de esta aparente regencia discurrieron con normalidad, pero Manco Inca en el año de 1536 lidera una insurrección en Sacsahuayman, de la que saldría derrotado, huyendo hacia la selva. Desde aquí realizaría varios ataques, ninguno con éxito, hasta el año de su muerte en al 1544.
La inestabilidad en el Perú se prolongaría hasta el año de 1572, debido a los continuos ataques de pequeños grupos incas. La última rebelión fue en el año de 1572, cuando se ejecuta al líder Tupac Amaru.