Antigua Birmania, conocida en la Antigüedad como "la Tierra de las pagodas de oro" por sus abundantes riquezas naturales, es un país pintoresco y de tradiciones en el que se conservan costumbres ancestrales en un ambiente de profunda religiosidad (budista). Limita al norte con China, al sur con el mar de Andamán, al este con Laos y Tailandia, y al oeste con la India, Bangladesh y el golfo de Bengala. Birmania se organiza en siete divisiones y siete estados, basándose en los grupos étnicos dominantes.
Myanmar, es un lugar de visita obligada, para los interesados en el budismo, siendo un destino muy recomendable para el turismo espiritual. Especialmente en tiempo de festivales, entre los que destacan, En el mes de febrero el Festival de Htamane o Día de la luna llena que coincide ancestralmente con la cosecha del arroz.
El año nuevo birmano se celebra según el calendario lunar y suele ser en abril o en mayo, celebrándose con la Fiesta del Agua que dura entre tres y cuatro días. Las costumbres en esta ocasión son protagonizadas por los jóvenes quienes ofrecen a los ancianos agua fresca y los rocían con perfumes de esencias. Se hacen llamativas batallas de agua.
También en el mes de mayo se celebra el Nacimiento, Iluminación y Muerte de Buda Los templos organizan vistosas procesiones.
Sus paisajes naturales, y la belleza de sus selvas, llaman la atención de los amantes de la naturaleza y del turista aventurero que encontrará una gran diversidad de deportes de aventura que podrá desarrollar en este excepcional paraje.
Las playas de la antigua Birmania, también forman parte de su encanto y ofrecen un gran número de deportes náuticos.
La cultura de Birmania es una mezcla centenaria de influencias birmanas, chinas, indias y tailandesas. Esto se refleja en su idioma, en la cocina, y en la música. El arte ha estado influido históricamente por el budismo Theravada, así como la literatura.
La producción artística en Myanmar es, casi por completo, de origen religioso, o profundamente relacionado con las prácticas budistas y, si bien la arquitectura y la escultura muestran una clara influencia hindú, el arte laico es casi inexistente en el país.
Sin embargo, actualmente, la cultura de Birmania está cada vez más occidentalizada; esto es muy notorio en áreas urbanas.